De años bisiestos, canelones y barberos

Dicen las malas lenguas que  la verdadera pasión del genial compositor Gioachino Rossini no era la música sino la gastronomía. Prueba de ello son los famosos “cannelloni alla Rossini” o su versión de los franceses “tournedos” . Su fama de gourmet, acompañada de su legendaria pereza (solía escribir en la cama y en pijama, y cuando en una ocasión se le cayó debajo de su cama la partitura del aria que acababa de escribir, prefirió reescribirla de nuevo en vez de agacharse) cuentan que venía dada por su fecha de nacimiento. Nacido un 29 de febrero de 1892, Rossini, como todo miembro del club de los bisiestos solamente podía celebrar cada cuatro años su aniversario, una buena excusa para armarla gorda en tales ocasiones, organizando multitudinarias fiestas con sus colosales banquetes, como así hizo en su 18 cumpleaños en 1864, Rossini no obstante tenia ya 72 años. Para todos los que celebran hoy su aniversario y para los que no, os dejo con dos de sus más famosas composiciones  y una pequeña curiosidad extraída del fantástico programa de tv3 Opera en Texans. Un recordatorio a un músico vital y alegre que creo varios de los más rítmicos y trepidantes “hits” de la história de la música.

El director joven más carismático de la actualidad, Gustavo Dudamel al frente de la Joven Orquesta Simón Bolivar dando vida a las notas de la célebre obertura de El barbero de Sevilla.

Versión para piano a cuatro manos del excitante final de la obertura de Guillermo Tell a cargo de los Scott brothers.

Els amics de les arts versionando la famosa aria de Fígaro “Largo al factotum..“, versión realizada para el programa Opera en Texans

Con ojos brillantes: La pasión de Benjamin Zander

Benjamin Zander tiene dos grandes pasiones: una es la música clásica, una pasión más que satisfecha gracias a su labor como profesor de música y director de la Orquesta Filarmónica de Boston, y la otra ayudar a la gente a ver nuevas posibilidades, conexiones, oportunidades, tanto en su tareas profesional como en la vida diaria. Hoy quiero compartir con vosotros la charla que impartió en una de las conferencias TED en Monterrey, California allá por febrero del 2008 . Quien nunca haya escuchado a Benjamin Zander probablemente quedará atrapado por su manera de hablar, sus historias, su sentido del humor y su extraordinaria capacidad para ganarse a todo tipo de audiencias. El mensaje que se desprende de todo esto no puede ser más claro, y es que aquí estamos hablando sobretodo de liderazgo, pero no en el sentido que muchos creen. Desde su posición en el podio de la orquesta, Benjamin nos invita a dirigir también  nuestra vida de una manera intensa y vibrante, sin respiro ni marcha atrás y valorando por encima de todo el capital humano: “Mi definición de éxito es muy simple. No se trata de riqueza, fama o poder. Se trata de cuántos ojos brillantes hay a mi alrededor”. Nada más, hasta aquí llega mi pequeña introducción, disfrutad todos de esta charla y hasta pronto.

Tras los Pasos de un Gigante: John Coltrane y sus solos imposibles

A propósito del célebre saxofonista John Coltrane y sus legendarios solos, cuentan en una de sus anécdotas, que allá por finales de los años 50, poco después de grabar el imprescindible Blue Train, una joven estudiante de conservatorio se obsesionó de tal manera con el solo que Coltrane tocaba en el tema, que lo escuchó sin parar durante una semana hasta lograr transcribirlo nota por nota. Un dia se acercó al músico enseñándole la transcripción sin decirle de quién era, este se dió cuenta enseguida de que esa improvisación probablemente fuera suya, pero cuando la joven le pidió que la tocara, John se la devolvió diciendo que era demasiado difícil para el. Esta pequeña anécdota refleja muy bien la diferencia entre el jazz y la música clásica contemporánea, y es que no es lo mismo improvisar algo nuevo que verse obligado a leer directamente de una partitura, incluso para grandes virtuosos como Coltrane. Sirva esta pequeña anécdota de  introducción para el video que hoy veremos. Una curiosa animación donde las improvisadas notas del genial saxo tenor cobran vida sobre el papel, pudiendo así disfrutar de los giros y piruetas melódicas de uno de los mejores solos de la historia del jazz. Señoras y señores con todos ustedes… Mr Coltrane