Melancolía: El Preludio de Tristán

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enero 12, 2012 por Herrerillobcn

Después del necesario paréntesis navideño volvemos con mas fuerza que nunca adentrándonos esta vez en los misteriosos mundos de la mal llamada “música clásica”. La Pintura que podéis ver sobre estas líneas es la obra maestra de Klimt “El beso”, un cuadro de principios del siglo XX y que es asociado frecuentemente con el preludio de la opera Tristan e Isolda de Richard Wagner. Pocas músicas a lo largo de la historia han sido mas amadas y odiadas a partes iguales, como la del compositor bávaro y, dejándo a un lado detractores y algunas cuestiones históricas, hay que reconocer la enorme influencia que tuvo en la escena, no solo musical, de los siglos XIX y XX. El preludio de Tristán supuso una revolución en su época, uno de esos poco momentos verdaderamente claves en la historia del arte. Para representar el tema de la pasión amorosa Wagner llegó a la conclusión de que ya no valían las viejas fórmulas que se utilizaban en su época , para poder expresar el amor entre Tristán e Isolda tenia que subir un peldaño más arriba, exprimir al máximo el sistema establecido, y romper la tonalidad en mil pedazos si eso fuera necesario, y eso lo consigue alargando las melodias y los acordes de un modo nunca antes escuchado, representando de una forma más viva y sensual sentimientos como el anhelo, el deseo, el miedo, la desesperanza, la melancolía…

Situémonos en el famoso comienzo: al principio escuchamos frases cortas entre tímidas e insinuantes (¿la timidez e inseguridad de los amantes?), los famosos acordes en los que las frases melódicas han de reposar suenan extraños, (el famoso acorde de Tristán) y es en este momento cuando por primera vez en la historia de la música, descubrimos que los silencios en una obra pueden tener igual de importancia que los sonidos. Toda esta ansiedad culmina en un desbordante clímax de toda la orquesta para poco despues irse calmando. La música en este punto vuelve a subir como la marea, se producen varios picos emotivos ( ¿tal vez Wagner este retratando la pasión de una relación amorosa?).Esta sensación de vaivén como el oleaje del mar, a veces bravo, otras en reposo, se prolonga durante casi todo el preludio y es una constante en toda la opera. En el video que podéis ver bajo estas líneas podemos escuchar esta música con las imágenes que el director danés Lars Von Trier ha filmado en los minutos iniciales de su película Melancolía. Que disfrutéis del momento Tristán!

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