Buena Vista Social Club: Memoria de la Cuba prerrevolucionaria (parte 1)

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septiembre 30, 2012 por Herrerillobcn

Hacia finales de la década de los noventa el bluesman y rockero estadounidense Ry Cooder junto al músico cubano Juan de Marcos Gonzalez reunió a un grupo de músicos de la isla antillana para realizar una serie de grabaciones que darían forma después, a uno de los  discos de música latina más exitosos jamás realizados: Buena Vista Social Club. Para estos músicos, la mayoria de ellos ancianos y en algunos casos hasta retirados, fué la oportunidad de volver a saborear las mieles del éxito, tal vez efímero, grácias al inusitado interés por conocer las raíces de la música cubana tradicional que pareció resurgir por esa época.

Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Omara Portuondo, Eliades Ochoa, Ruben Gonzalez y Orlando “Cachaíto” Lopez fueron los integrantes principales de este conjunto que tomaba su nombre de un conocido club de baile de La Habana que vivió su época dorada entre los años treinta y cincuenta del siglo pasado. La mayoría de sus integrantes lanzaron poco después sus respectivos discos en solitario dando lugar a un interesante catálogo de albumes que ocuparon un puesto preeminente dentro de la nueva ola de nostalgia cubana. Hacer un rápido análisis a un movimiento como el Buena Vista Social Club se antoja harto complicado, debido en parte a la increíble mezcla de talentos y felices casualidades que indudablemente formaron parte de su tremendo éxito internacional. Pero en estos discos hay innumerables momentos de belleza en los que merece la pena detenerse, pequeñas joyas que muestran en su sencillez y espontaneidad, las más pura esencia de la música cubana.

Silencio (Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo)

Ibrahim ferrer, el Nat “King” Cole cubano, fallecido en 2005, fué uno de los más entrañables personajes que Wim Wenders retrató en su documental sobre el disco original, acompañante del gran Benny Moré en los años cuarenta y cincuenta, acabó desengañado de la música en sus últimos años y con acuciantes problemas económicos acudió a la llamada de los estudios Egrem, para convertirse quizás en el más carismático integrante del grupo. Silencio es un bolero de Rafael Hernandez que Ibrahim canta con la habanera Omara Portuondo, en uno de esos inspirados momentos donde la química entre los dos artistas y el resto del grupo alcanza cotas de gran emotividad.

Veinte años (Omara Portuondo)

Omara Portuondo, bolerista de la Habana, la gran diva de Buena Vista Social Club, la Ella Fitzgerald cubana, bailarina desde muy jovencita en el cabaret Tropicana, fue una de las voces más respetadas de los años de esplendor de la Descarga cubana. Veinte años es un bolero de Maria Teresa Vera al que la gran diva profesa un cariño especial y que grabó junto a Compay Segundo en el disco original, aquí la encontramos no obstante como única solista, acompañada entre otros por el gran pianista Ruben Gonzalez.

Quizás Quizás Quizás (Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo)

Esta vez acompañados por el joven pianista Roberto Fonseca, el célebre tema de Osvaldo Farrés popularizado por Nat “King” Cole, en manos de este maravilloso dúo se convierte en otro testimonio del profundo talento que atesoran las estrellas de la música cubana incluso en su más avanzada edad.

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